Porque las mejores cosas de la vida llegan así, de sorpresa, cuando menos lo esperas...

martes, 16 de agosto de 2016

Ya no seré la misma

Ya no seré la misma…
Esa que ayer te esperaba,
Resplandeciente de alegría
A la hora de tu llegada.
Dulce, suave, tierna
A tu cuerpo me aferraba,
Sedienta mi boca te besaba,
Ansiosas mis manos te acariciaban.
Aspirando el dulce aroma
De tu piel, alucinaba.
Besos, profundos besos
En tus brazos tiritaba.
Enloquecido mi cuerpo
Sensaciones desbordaba.
Imágenes fantasiosas
Por mi mente deliraban.
Con la magia de tus caricias
Mi cuerpo idealizabas.
Hiciste más suave mi piel
Mi cuerpo y mi ser,
A tus manos se amoldaban.
Surcaste miles de senderos
Con el fuego de tu lengua y labios
Me hiciste perder los sentidos
Hasta desfallecer en tus brazos.
Ya no seré la misma…
Tu corazón me ha sentenciado
Ya las diosas no me envidian
Sino… se burlan de mi fracaso.

Duele el silencio

Hoy me siento vacía sin ti, como si todo lo mío se hubiera ido, no sé si algún día te volveré a tener, eso no lo puedo saber, pero seguiré aquí porque yo no sé huir, afrontaré aquí mis realidades, tengo que hacerlo, tengo que intentar derrotar mis adversidades. 
Quisiera voltearme a la realidad, deseo con todo mi ser, dejar atrás ésta soledad, pero para donde sea que veo solo encuentro tristeza, todo está igual, todo lo que cada día tenía al despertar, ahora está triste junto a mi soledad. 
Hoy no brilló el sol como a diario lo hace, parece que también estuviera triste, y prefiere no hacerse notar, está decidido a no brillar, hoy no escuché cantar a los pájaros por la mañana como cada día, hoy no hay viento y no quiere soplar, los árboles no se mueven, tal parece que permanecieran quietos esperando a que yo les hable para que ellos puedan responder, hasta las nubes parecen no tener ganas ni de tapar el sol, solo están ahí, lejanas, lejanas como mi pensamiento, como mi cuerpo, como mi corazón y mis ideas.
Debo notar que me quieren, pues siendo ellos lo que cada día compartían mi felicidad, ahora se unen conmigo, respetan mi soledad...
Nunca imaginé cual vacía sería mi vida sin ti, y aunque sigues existiendo en algún sitio, hoy no estás aquí, conmigo a mi lado, hoy no escuché tu voz, ¡ya ves! te lo dije… por eso no me quería enamorar, aunque si empezara de nuevo te volvería a amar igual, no importando que supiera el sufrimiento que me pudiera causar, es lo difícil de un gran amor, así como se disfruta intensamente y un día me sentí con fuerza de hacer todo en la vida, así ahora me siento sin ganas, en silencio y con muchos deseos de llorar.
Pero he aprendido algo de todo esto: aprendí a amar, aprendí a crecer, aprendí a caer, y aprendí que se tiene que tomar con fuerza lo que se consigue en la vida, porque cuando menos lo piensas, te sueltas y solo consigues caerte y dejar muy lejos, lo que un día tenías tan cerca.
Hoy me siento vacía sin ti, porque apenas ayer te perdí y es más difícil saber que tú, estás igual por mí, que nos separa una gran distancia que antes no era nada, pero, que con un enojo ahora se convierte en interminable… tal vez si te tuviera cerca todo se resolvería sin palabras, porque entre tú y yo sólo se necesita un beso para convertir lo imposible en ¡maravilloso!
Hoy me siento vacía sin ti, quiero tenerte conmigo para ser otra vez feliz. 

Devuélveme la vida

Devuélveme la vida, porque sin ti estoy vacía... 
devuélveme los sueños, las alegrías... 
Devuélveme el amor, el alma mía... 
devuélveme los besos, las caricias... 
devuélveme mil noches de pasión y de locura, 
donde te entregué mis ansias y mis dudas; 
mi cuerpo y mi corazón... 
Devuélveme amor la razón; 
porque sin ti, nada soy... 
Devuélveme mi piel, 
que se fundió a la tuya, por amarte tanto... 
Desesperadamente te grito... 
¡Devuélveme la vida! 
Porque sin ti, amor, estoy perdida.

Ese hombre

Ese amor que me anima
Que me ayuda y me abriga
Que me toma del brazo
Si ve que pierdo el paso
Que me escucha en silencio
Cuando le quiero hablar
Y confía en mi tanto
Que no sabe dudar
Que lucha cada día
En este mundo duro
Por calmar mí presente
Y hacer claro el futuro
Que conoce mi cuerpo
Como si fuera el suyo
Y me lleva con él
Como segunda piel.

Ese amor es mi hombre
Es mi amante sincero
Es mi amigo del alma
Mi mejor compañero
Ese amor es mi hombre
Y yo soy su mujer
Dos mitades de un todo
Como tiene que ser.

El vibra con mis cosas
Como si fueran suyas
Y no deja que nadie
Ni nada las destruya
Y celebre mis triunfos
Sin llorar mis fracasos
Y aleja mis temores
Si me envuelve en sus brazos.
Ese amor que trabaja
Mientras yo me cultivo
Y que dice lo nuestro
No lo tuyo y lo mío
Y no acusa que el tiempo
Ya se queda en mi piel
Y me ama con las fuerzas de la primera vez.

Ese amor que me acepta
Sin quererme cambiar
Y anda siempre intentando
Cómo hacerme cantar
Ese amor que no invade
Mis jardines secretos
Y me da mi lugar
Con ternura y respeto.

Espinas y rosas

Cuando son espinas y no rosas, cuando son promesas y no realidades, cuando son problemas y no felicidad, si veo tinieblas y no claridad, me ahoga el llanto y la desesperación porque dí siempre lo mejor y hoy, que necesito un hombro en quien apoyarme, alguien en quien confiar, solo te encuentro a ti, mi amiga soledad...

Te temo porque nunca te abrí mi corazón, porque entre humo y mentiras e historias fingidas, forme mi mundo irreal, frente a frente decidí hablarme, amarme, quererme, desenmascararme... ¿y porqué no? Mimarme...
Levanto mi copa de felicidad, frente a ti mi amiga soledad, me visualizó en el espejo, decidida a verme como soy, tal cual, y como me gustaría ser, no temo a mi verdad, me acepto, me amo, porque hoy es un día especial; es el día de enfrentarme a mis miedos, vergüenzas y desconsuelos. Reconozco mis triunfos, logros y éxitos. 
Hoy seguiré con mi camino y lo haré por los senderos que crea que son los mejores, me limitare a vivir, sin importar "el qué dirán", porque todos esos que critican, cuando necesitamos apoyo NO están y, siempre nos encontramos... con nuestra amiga soledad.

Te regalo

Te regalo mis fuerzas para que continúes tu camino, hasta alcanzar tu meta... Te regalo mis brazos para cubrir tu cuerpo y darle calor cuando sientas frío... Te regalo mi ser para que nunca más te sientas solo... Te regalo mi vida y mi corazón, que late aceleradamente cada vez más por ti... Te regalo mi mirada para que te cuente mis secretos... Te regalo mis labios para humedecer los tuyos cuando tengas sed... Te regalo mi espíritu que fortaleciste un día con tus bellas palabras y tu compañía... Te regalo mi esperanza y fe para que tus sueños sean una hermosa realidad... Te regalo mis te quiero, mis te amo para recordarte que vives en mi corazón... Te regalo mis versos, que solo hablan de ti... Te regalo el mes de abril para emprender el vuelo hacia un nuevo cielo, donde algún día las estrellas nos contemplaran celosas y la luna cómplice de nuestros sueños sonreirá al ver la unión del mar con el cielo... Te regalo mis minutos y segundos, mis sentimientos y pensamientos... Te regalo todo amor, sin ti, ya nada quiero.

El comienzo de la lucha

Por primera vez me permito hablar de esto así.
He vivido durante casi 7 años en depresión y hasta hace poco, ni siquiera lo sabía. 
Sabía que había cosas que me dolían, que habían pasado circunstancias difíciles y que sin lugar a dudas me habían marcado para siempre, pero de eso a saber que lo que tenía en verdad era depresión, fue muy difícil verlo, muy difícil aceptarlo y mucho más difícil aún fue pedir ayuda.
Ahora sé que esto no se arregla diciendo, hoy me voy a levantar de la cama y voy a hacer lo que tengo que hacer y ya, no pasa nada, NO, así no se termina la depresión, sin embargo, darte cuenta que vives con ella y despertarte y decidir VIVIR, es el primer paso para ir dejándola atrás poco a poco, o aprender a convivir con un poco de ella, no es 100% destructiva, tal ves a veces sea bueno conservar un poco de ella, conservar un poco de dolor, a veces es muy difícil desprenderse de él, sobretodo cuando te recuerda a alguien especial. 
Así que lo realmente importante es convivir con tu dolor, pero no que tu dolor te domine, no que te tumbe, no que te haga desear no estar viva, no que te quite las ganas de hacer las cosas, no que te haga sentir que SOBREVIVES, sino sentirte VIVA realmente, aún con él a cuestas y que no signifique más que un recuerdo, algo que ya paso y que aunque duele, no destruye.